jueves, 6 de octubre de 2011

Children Hopes - La Marcha de la Sonrisa Confusa



 En un instante es la vida
y la muerte con su beso y caricia.
En un instante es el martirio,
el deseo y las risa de lo niños.
En un instante veo tu rostro,
también el recuerdo de las garras de los monstruos.



Joseph: 


Serpientes de colores bailan a mi alrededor. 
Una lengua esta en mi odio, y otra esta en mi sangre.
Como diablo de la locura soy el show para vaqueras sádicas, 

masoquistas drogados, idiotas melancólicos, 
asesinos en masa y ángeles arrogantes. 
Mis ojos son de otro... 
y no me calmare aún si me agoto en demencia, 
aún si mi conciencia sepa de los fenómenos extraños 
que están en mi cabeza.



Alison K: 

Veo tu sonrisa confusa, algo extraño que nadie quiere sentir. ¿Dónde están las medallas que deben regir tu porvenir? Siento que desechaste tu corazón con el whiskey que tomabas. La humanidad que tienes se desvanece en las carcajadas de los niños que besan el tiempo y las estúpidas miradas.



Tienes oro en las venas, por eso dices que tu altar está encima de un demonio,
y que, en tus pisadas está la sangre de los santos que estaban en tus ojos.
También dices que eres del viento y de los animales que pretenden el cielo.
Tú posees el pecado, nosotros el desprecio, y los niños las almas que has desecho.




Estoy desterrado de los cuerpos,
aun así me miran como borrachos.
Soy un día olvidado.
Soy uno más de los muertos.




Silvia: 

Por los buenos días de tu muerte, que amaneció tranquila al lado tuyo sosteniéndote la cuchilla. Por el cuerpo frío que tenías cuando mirabas el suelo, sin enfadarte por no conseguir consuelo. Por el susto de las personas que te encontraron dormido sobre aquellas baldosas rojas y las paginas de un libro.



Todo lo que somos es la sombra de un gran fantasma.



Cerca a los muros encantados te encuentro aterrada entre pájaros muertos. La noción del tiempo está algo hinchado. Las luces de tu cuerpo me deprimen. El lodo ensucia mi ternura. Creo que hablábamos de tu deseo de ser música, música que atraviesa la vida, los carros, los cuerpos, mi niñez y melancolía. No te avergüences de los ángeles. Mi ser existe por el temor. Deja que el fuego sea mi amigo, deja que tu recuerdo sea mi nuevo dolor. Pronto me decidiré a caer.



Soy el nómada de conversaciones y bailes extraños,
de cara graciosa y actos macabros.
Sentirás mi sonrisa degollar tu mirada,
luego, verás un niño volverse loco por nada.

Soy un viajero parásito, y seré igual que tú
cuando hables, cuando tomes, cuando engañes,
hasta que me aburra y desaparezca,
y me encuentre en un tour con el guardián de la conciencia.



Saboreo los días perdidos como las rosas explosivas en los restos de los ángeles, como un payaso borracho sobre la tumba de la cordura. Dios no me quiere muerto, quiere que aprenda a destruir la sensación que me hace etéreo.



Existe una máquina sagrada adonde llegan las almas.
Está en el centro del universo, está donde el amor descansa.



Joseph:

He estado caótico y frustrado porque extraño tus ojos y tu piel, porque sigo escuchando tu risa. ¿Te has perdido o soy yo quién ha desaparecido?

Alison K:

No te dejes agobiar de tu mente. Fascínate por una nueva mirada, por una nueva forma de tocar. Solo escuchas el eco de un recuerdo que quiere retornar a la vida. ¿Estas pensando o sigues soñando? Ve y busca la sonrisa que te iluminará.



Nada es sano,
y si parece bello,
es malvado.



El comienzo de las cosas que estaban en el polvo:

Dicen que fue con raspones y algo de masoquismo,
con locura y algo de cinismo.
Dicen que hubo simpatías y mas caídas,
dulces aplastados y peleas con extraños.

Con un poco de calma todo estará en su lugar.
En caso de emergencia tengo un abrazo,
también música, aplausos, palabras y adulaciones.
Solo lo que queda es estar borracho, buscar más y creerse Dios.



Omnis Sommeil

Por las cabezas cercenadas, por las personas que me dejaron sin talento y desposeído, por aquellos que quieren invadir, por los que quieren que aprenda a ser un superhéroe, por el que me quiere sacudir y dejarme sin aliento, por quien me dejo una cicatriz en el abdomen, por quien me quiere hacer defraudar, por lo que me hace limpiar mis orines con la almohada, por lo que me hace sudar (dudar), por los pequeños tornillos, por las camisetas de rock, por ir en contravía en un BMW convertible rojo con un amigo, por hacerme pasar por el sobrino de un ricachon para robar la llave de un inmenso penthouse y poder tomar un buen whisky en las rocas, por los besos y el amor que puedo tener y dispondría a destruir, por poder flotar, por lo complicado y bizarro, por el fantasma de la ex-dama presidencial que te enmudece, por tratar de escapar, por las hormigas que pican, por  esos inútiles amigos, por los que quieren engañarme, por ser egoísta con los que yo quiera, por tener sexo con una sexy actriz, por quienes quieren frecuentarme, por ir a Sea World a ver las ballenas, por mi erección en mi clase de actuación, por el nuevo viejo asesino que me acosa, por lo que no esperábamos, por los golpes de estupidez, por las extrañas alergias, por desalojarme, despojarme y engañarme otra vez.

A veces me castigan y no puedo hablar de ello. Me arrastran, me hacen viajar a donde no quiero. Sus juegos me consumen, me deshacen.
A veces me dejan desesperado con una bella ilusión, con la extraña sensación de haber vivido algo grande. Con ellos, la esperanza ha comenzado a rechazarme. Cada intolerable mañana siento el reflejo de un alma abatido (el olvido de un abrazo). Comienzo a negarme todo. Aún si las cosas lleguen no las tomaré, porque estaré adentro con ellos, y querrán mostrarme esos cuerpos colgados bañados en sangre.



Mañana no seré lo que Dios quiera.



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