El hombre no llorara por su último pecado.
El viento sangra y nos deja apartados.
Mas televisión para niños desadaptados,
para que no vean ni sientan demasiado.
El viento sangra y nos deja apartados.
Mas televisión para niños desadaptados,
para que no vean ni sientan demasiado.
Preséntame a tu egregio santo imprudente.
Aquel que tiene la divina virtud de mentir a la gente.
Aquel que tiene en su cuerpo el estigma sagrado.
Aquel que tiene en las noches putas y alcohol a su lado.
Aquel que tiene la divina virtud de mentir a la gente.
Aquel que tiene en su cuerpo el estigma sagrado.
Aquel que tiene en las noches putas y alcohol a su lado.
Ayer no estaba y Hoy murió.
Dios jodió a la Eternidad y el Comienzo desapareció.
Fortuito es el surgimiento de los niños del Opio.
Son aquellos que pueden ver mas allá de lo obvio.
Las nuevas reinas nubes, la decaída del pequeño odio,
están invitadas a parir un antiguo y perturbado ocio.
Son aquellos que pueden ver mas allá de lo obvio.
Las nuevas reinas nubes, la decaída del pequeño odio,
están invitadas a parir un antiguo y perturbado ocio.
Los soñadores tienen una sinfonía que esta pausada en el aire,
con la melancólica fantasía de encontrar a alguien que los ame.
con la melancólica fantasía de encontrar a alguien que los ame.
Fue a la fuente del Opio para fortalecer su ira
y arrasar con todos los que no llueven.
No sabe a quien desaparecer,
pero su victoria resplandecerá sobre sus arrogantes pieles.
Temblara el firmamento
como cuando comencé a amar al dios del olvido.
El gran miedo no es el mismo para todos,
sobre todo para los muertos que están conmigo.
Él murmura sobre la extinción
que siente la vanidad que sobreexpone la queja.
Si te muestro el camino mágico,
no te sorprendas si el miedo y los ojos te dejan.
Insistes en entrar en mi odio,
mis sueños no son un escenario para eso.
Insistes en que mire tus ojos de oro,
y drogarme con tus hipócritas besos.
El gen decide tu amor.
El gen decide cual va a ser tu dolor.
El gen se burla de lo divino.
El gen nos hace exquisitos.
El futuro es el amor del perverso fin.
No hay razones para esta anomalía.
No quiero estar solo con la perturbada coherencia.
No quiero que me jodan con sus manías,
ni que me comenten sus repetitivas aburridas vivencias.
Aprecia los momentos de golpes.
La normalidad es tu perjuicio.
Será quimera lo que nombres.
Te volverás demente por lo que nadie dijo.
Dios quiere olvidar que somos su pecado.
Feroz es el viento que te mastica.
Solo por esta noche serás luz negra.
Ser un ente sin sangre es mi única fantasía.
El orgasmo de Dios es tu regalo por ser buena.
El vuelo del milagro innecesario.
La boca que no debía recordar.
La incontrolable poesía del condenado.
Se supone que su aura me debía que matar.
¿Sientes el dolor de ser creado por Dios?
y arrasar con todos los que no llueven.
No sabe a quien desaparecer,
pero su victoria resplandecerá sobre sus arrogantes pieles.
Temblara el firmamento
como cuando comencé a amar al dios del olvido.
El gran miedo no es el mismo para todos,
sobre todo para los muertos que están conmigo.
Él murmura sobre la extinción
que siente la vanidad que sobreexpone la queja.
Si te muestro el camino mágico,
no te sorprendas si el miedo y los ojos te dejan.
Insistes en entrar en mi odio,
mis sueños no son un escenario para eso.
Insistes en que mire tus ojos de oro,
y drogarme con tus hipócritas besos.
El gen decide tu amor.
El gen decide cual va a ser tu dolor.
El gen se burla de lo divino.
El gen nos hace exquisitos.
El futuro es el amor del perverso fin.
No hay razones para esta anomalía.
No quiero estar solo con la perturbada coherencia.
No quiero que me jodan con sus manías,
ni que me comenten sus repetitivas aburridas vivencias.
Aprecia los momentos de golpes.
La normalidad es tu perjuicio.
Será quimera lo que nombres.
Te volverás demente por lo que nadie dijo.
Dios quiere olvidar que somos su pecado.
Feroz es el viento que te mastica.
Solo por esta noche serás luz negra.
Ser un ente sin sangre es mi única fantasía.
El orgasmo de Dios es tu regalo por ser buena.
El vuelo del milagro innecesario.
La boca que no debía recordar.
La incontrolable poesía del condenado.
Se supone que su aura me debía que matar.
¿Sientes el dolor de ser creado por Dios?
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