En esta flamante necrópolis ella encontró el añorado afecto.
Ya paso el desvelo del mundo por los torbellinos de luces.
Es amiga y protectora de la nueva luz del universo.
Viven en la tranquilidad del suspiro de una certeza dulce.
Ya paso el desvelo del mundo por los torbellinos de luces.
Es amiga y protectora de la nueva luz del universo.
Viven en la tranquilidad del suspiro de una certeza dulce.
... y otros se fueron llorando
buscando esos grillos que cantaban sobre el viento.
Tienes 1.000 rostros quebrando el espacio
Tienes 1.000 rostros quebrando el espacio
con la arena que crucifica tu sombra.
Me estas esperando sobre la dueña del relámpago,
Me estas esperando sobre la dueña del relámpago,
la que adormece el movimiento.
Las plumas del niño mancha la sangre
Las plumas del niño mancha la sangre
de la bella deformación que flota.
Nancy:
Nancy:
¿Cómo es que estos cócteles mágicos tranquiliza la poderosa existencia que se adueña del éter y del cataclismo que originó la pulsación que brotó la perplejidad de mi gravidez?
Hace mucho que no sentimos la piel.
Hace mucho que no tenemos historia.
Hace mucho que nadie nos ve.
Hace mucho que linchamos la gloria.
Insinúan que la sevicia les acosa.
Insinúan que somos parte de algo que nos ahorca.
Insinúan que un diantre ojo nos ensucia.
Insinúan que soy el odio que murmura.
En el cumpleaños de tus miedos,
seré el secreto dios de tus preocupaciones.
Ya aplaude mi devoción al misterio que evoca mi desgastado anhelo.
¿Me lamerías el alma para solucionar el enajenamiento?
Alguien dice que debo volver
y adornar con muerte y lluvia lo que pienso.
Y pienso que debo bañarme de ti, humedecerme con tu tiempo.
Nuestra bella señora nos mostró lo que hoy murió.
Los otros niños rieron incontrolablemente.
Ella dijo: Tranquilos, solo Dios puede enloquecer.
La sombra que nos salva me somete, moldea mi odio y mi irreal piel.
Acuchilla la sonrisa que masturba la ira.
Ten una tarde humana sin la influencia de la nausea.
Aquí estoy, esperando tu odio marica
para deformar tus ojos con mi magia.
Nancy:
El amor que tuve por un día lo celebro muerta hoy.
Nada para nosotros, eso me dicen.
Nada para los niños que maldices.
Nada para el tranquilo olvido.
Nada para destruir amigos.
Nada para la sucia cobardía.
Nada para callar esa alegría.
Nada para que sobrevivan las vírgenes.
Nada para la vida que no existe.
Estas obligado a desaparecer.
Hace mucho que no tenemos historia.
Hace mucho que nadie nos ve.
Hace mucho que linchamos la gloria.
Insinúan que la sevicia les acosa.
Insinúan que somos parte de algo que nos ahorca.
Insinúan que un diantre ojo nos ensucia.
Insinúan que soy el odio que murmura.
En el cumpleaños de tus miedos,
seré el secreto dios de tus preocupaciones.
Ya aplaude mi devoción al misterio que evoca mi desgastado anhelo.
¿Me lamerías el alma para solucionar el enajenamiento?
Alguien dice que debo volver
y adornar con muerte y lluvia lo que pienso.
Y pienso que debo bañarme de ti, humedecerme con tu tiempo.
Nuestra bella señora nos mostró lo que hoy murió.
Los otros niños rieron incontrolablemente.
Ella dijo: Tranquilos, solo Dios puede enloquecer.
La sombra que nos salva me somete, moldea mi odio y mi irreal piel.
Acuchilla la sonrisa que masturba la ira.
Ten una tarde humana sin la influencia de la nausea.
Aquí estoy, esperando tu odio marica
para deformar tus ojos con mi magia.
Nancy:
El amor que tuve por un día lo celebro muerta hoy.
Nada para nosotros, eso me dicen.
Nada para los niños que maldices.
Nada para el tranquilo olvido.
Nada para destruir amigos.
Nada para la sucia cobardía.
Nada para callar esa alegría.
Nada para que sobrevivan las vírgenes.
Nada para la vida que no existe.
Estas obligado a desaparecer.
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