The Girl and The Saint
Soy el espectro de tus males,
tus labios y mis labios no se han tropezado.
Sin embargo regalo estos versos
a la chica que nadie ha matado.
Criatura del amor, diosa del capricho.
¿Ya ha florecido la angustia en tu olvido?
A veces lloras entre tu desaliento y mi penumbra.
Y con impaciencia esperas mi espontaneidad.
Aunque del sol tú alma ocultas,
no creo que en tu amor haya algo de maldad.
Así como las nubes cambian, tú también has cambiado.
Poco a poco tu sonrisa he observado.
Mata los momentos por los que has llorado.
Mil plegarias no tendrás que hacer si tienes un amigo a tu lado.
Soy el filtro de tus odios y tus desengaños.
Soy el espectro salvador de ángeles y demonios.
Te regalare muchas miradas y abrazos
si me haces el favor de no amar ni odiar tanto.
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