sábado, 26 de marzo de 2011


Paginas Vacías


Un poema inflamable.
Una procesión muy larga.
Juegos indescifrables.
Besos que derriten el alma.

Mis esperanzas han sido dichas.
Las maravillas han sido dispersas.
Nadie negara que el destino nos dejo el alma hecho trizas.

Cuida de mis palabras que no miento
No ocultes mi mirada, muéstrame lo que es cierto.
No te canses de recordar: “lo que dice lo entiendo”.

Cuida de mi mente que va más allá de lo real.
Te mostrare el vértigo, también la bondad.
No tengas lastima si no entiendes.
No te asustes cuando sé que mientes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario